El sistema visual

El sistema visual de las personas se desarrolla desde el nacimiento hasta cumplir los 8 años de edad, aproximadamente. Durante ese periodo resulta primordial detectar aquellas anomalías o alteraciones que impidan su normal desarrollo dado que, en caso contrario, pueden generarse secuelas irreversibles. Lo cierto es que, durante este periodo, los problemas son detectados por padres o pediatras. Así, LaserVisual recomienda una visita a la clínica antes de los 3 años si se detectan anomalías como pupila blanca, ojos rojos, desviación del ojo o lagrimeo frecuente, entre otras. A los 4 años se plantea ya la primera revisión obligatoria, sobre todo si los progenitores usan gafas, dado que a esa edad el niño ya puede colaborar en algunas de las pruebas que se realizan y es la edad en la que se puede corregir la miopía u ojo vago. A partir de ahí, es conveniente asistir al oftalmólogo cada uno o dos años si existieran defectos refractivos. En líneas generales, la oftalmología infantil se ocupa del diagnóstico y tratamiento de los defectos refractivos en niños, las desviaciones oculares -horizontales y verticales-, tortícolis de origen ocular y nistagmus. También de la parálisis de la musculatura ocular, congénita o adquirida, así como del tratamiento y rehabilitación de la visión binocular.

Enfermedades frecuentes

  1. Defectos refractivos.
  2. Ambliopía-ojo vago.
  3. Obstrucciones congénitas de la vía lagrimal.
  4. Conjuntivitis alérgicas.
  5. Estrabismos convergentes o Endotropía.
  6. Estrabismos divergentes o Exotropía.
  7. Estrabismos verticales, normalmente asociados a un estrabismo horizontal, que originan tortícolis como consecuencia de una posición anómala de la cabeza al fijar la vista por una alteración de la posición de los ojos. Este tortícolis desaparece tras la cirugía del estrabismo vertical.
  8. Forias, desviaciones convergentes o divergentes latentes, compensadas total o parcialmente por los mecanismos oculares de fusión. Cuando se desequilibran, originan cansancio ocular, cefaleas o visión borrosa, precisando el paciente tratamiento óptico, rehabilitador o quirúrgico.